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CONTINUA LA TRADICIÓN DE LOS VOLAORES

Durante el mes de agosto, los hombres de la mar le prestan especial atención a aquellos que saltan sobre la superficie marítima cual si volaran, es el llamado pez volador, del que posteriormente muchos en esta zona, en la que es tradición ancestral este manjar, tendrán la oportunidad de dar su mejor bocado a los “volaores”, acompañado como es habitual de una cerveza bien fría.
A los autóctonos no les extraña ver a estos pescados tendidos al sol hasta alcanzar la maduración que permita disfrutar de su punto de salazón perfecto y de ese sabor tan característico. Si que llama la atención a todos aquellos visitantes a los que sorprende ver durante varios días, como si de ropa se tratase, a este pescado que se ha vuelto todo un lujo en la mesa.
El proceso de elaboración es trabajoso, ya que todo comienza desde la pesca del “volaor” en nuestras aguas. Una vez en tierra se realiza el proceso de salazón y secado. En primer lugar, se destripa y descama el pescado, seguidamente se limpia con un cepillo y se aclara con abundante agua, para poder rellenarlos de sal. Se mantienen en sal entre ocho y diez horas.
Al día siguiente vuelven a recogerlos para mojarlos y desalarlos. Ya por último se atan en cadena de cinco o diez pescados y finalmente son colgados en cordeles al sol, mientras esperan a ser secados durante varios días. Si hace viento de poniente, acaban secándose antes, en el período de dos días; en cambio si es de levante, tardan un poco más, aproximadamente seis.
El precio del “volaor” suele rondar los tres euros y son muchas las personas que esperan con ansia estos días para poder degustarlos.
Aunque hay diferentes formas de preparar este pescado, algunos incluso lo cocinan, en nuestra localidad, lo más común es ir rompiéndolo en pedazos con las manos y después consumirlo directamente, ya que el sabor del ”volaor”seco es muy similar al de la mojama.

Esta tradición se ha ido pasando de generación en generación durante muchos años y esperamos que siga siendo así y cada verano con la llegada del mes de agosto podamos seguir viendo una de las imágenes más típicas de nuestro pueblo.

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