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Manilva, playas infinitas de la Costa del Sol

El alcalde de Manilva, Mario Jiménez, la edil de Playas y Turismo, Eva Galindo y los concejales Francisco Becerra y Daniel Muñoz, han comparecido públicamente para presentar la campaña turística: Manilva, playas infinitas de la Costa del Sol.

A lo largo de su intervención el primer edil, ha puesto de manifiesto que la intención de esta campaña es llegar principalmente a capitales andaluzas de interior que nos puedan aportar turismo a lo largo de este verano.

Para ello se han elegido seis razones para visitar Manilva en la vuelta a la normalidad durante las vacaciones.

Nuestro municipio ofrece espacio, tranquilidad, seguridad, un buen espeto, buen vino y que no haga demasiado calor… Ese sitio existe y se llama Manilva.

Bajo este encabezamiento encontramos ocho kilómetros de costa virgen con encanto y, lo más importante, sin masificaciones, justo en la frontera entre las provincias de Málaga y Cádiz. Manilva reúne en su litoral lo mejor de la costa atlántica y la mediterránea: desde rocosas ensenadas y pequeñas calas vírgenes a extensas playas de arena fina. Se trata de un destino único, frecuentado por turismo familiar y sin la aglomeración de otras zonas de la Costa del Sol. Características que, precisamente ahora, han convertido a Manilva en el lugar ideal para veranear en tiempos de Covid-19.

Frente a los riesgos y la masificación que ya se prevén en muchos otros destinos de playa, existen razones suficientes para proclamar a Manilva como un oasis confortable y seguro, cien por cien libre de Covid.

Manilva dispone de un extenso litoral con playas anchas de hasta 80 metros. Una amplitud suficiente para disfrutar de un cómodo día de playa y, al mismo tiempo, garantizar los dos metros de seguridad imprescindibles entre las sombrillas. Sin problemas de aforo y sin necesidad de hacer colas.

En total, la costa manilveña abarca una superficie de más de 489 mil metros cuadrados de arena para una población de 15.000 habitantes. Esto significa que, en el hipotético caso de que todos sus habitantes acudiesen a la playa el mismo día y a la misma hora, habría más de 32 metros cuadrados de playa para cada uno. Una amplitud excepcional que convierte a Manilva en el lugar ideal para tomar el sol o darse un baño con comodidad en este peculiar verano.

A pesar de situarse en plena Costa del Sol, Manilva no ha sucumbido a la masificación de otros puntos del litoral malagueño. Desde siempre se ha mantenido como un destino vacacional sostenible y poco masificado. Un lugar pensado para el descanso, con la tranquilidad propia de un pequeño pueblo de mar.
Aquí no encontrarás grandes complejos hoteleros o monumentales resorts a pie de playa. Al contrario, el frente litoral está ocupado mayoritariamente por urbanizaciones, oferta de alquiler vacacional y pequeños hoteles diseminados, que respetan la belleza del paisaje y el ritmo apacible de la ciudad.

Una de las grandes ventajas de hospedarse en Manilva es su ubicación. A una media de dos horas en coche desde cualquier capital de provincia del interior (Sevilla, Córdoba, Jaén o Granada), nuestra localidad se encuentra a medio camino entre dos de las provincias más atractivas del litoral andaluz.

Manilva se ubica a menos de cien kilómetros de Málaga capital, pero también a poco más de diez minutos de la provincia de Cádiz. Su localización y excelente conexión por autovía y autopista hacen de este municipio un punto de partida estratégico para conocer otras ciudades de la costa sin renunciar a la tranquilidad.

Si de algo puede presumir Manilva es de su patrimonio natural. Tres de sus playas están protegidas desde el año 2012 como reserva ecológica debido a sus altos valores ambientales. Se trata de las playas de Chullera, Los Toros y El Negro y suman casi tres kilómetros y medio de litoral.

En su atractivo paisaje se mezclan las dunas propias de la costa atlántica con pequeñas calas rocosas, prácticamente vírgenes. Sus aguas limpias, ideales para el submarinismo, cobijan a una gran diversidad de especies marinas. Un tesoro oculto para los amantes del turismo ecológico.

Únicas son también las suaves lomas repletas de verdes viñedos que ondean el paisaje desde el pueblo hasta la misma playa, que convierten a esta costa mediterránea en un paisaje digno de visitar.

Durante años las playas de Manilva han contado con el distintivo de la Bandera Azul de los Mares de Europa por su calidad, servicios e higiene.
No obstante este año, dada la situación excepcional que vivimos, se ha hecho un verdadero esfuerzo por reforzar las tareas de limpieza y mantenimiento de las playas. El objetivo es ponerlas a disposición de los visitantes con todas las garantías de seguridad.

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