Más de 100 personas acudieron el pasado viernes día 20 de julio al espectáculo musical titulado, «El Giardino de Amore», Ópera Barroca de Alessandro Escarlatti, que tuvo lugar en las instalaciones del Monumento del Castillo de la Duquesa; un marco perfecto para celebrar un concierto
diferente. Entre los asistentes se encontraban la edil de Cultura, Eva
Galindo y el alcalde, Mario Jiménez.
Il giardino d´Amore, el jardín del Amor; pertenece a la edad de oro de
la serenata barroca generalmente escrita para pequeña orquesta y dos o
tres voces solistas. Solía representarse de noche en salones o jardines,
dejando en estos casos los monumentales escenarios teatrales para las
representaciones de Grand Opera. Así pues, esta deliciosa y desconocida
obra debió nacer en la franja temporal desarrollada entre el año de 1700
y 1705; por lo tanto pudo haber sido compuesta tanto en Roma como en
Nápoles. La autoría del texto, desgraciadamente, nos es desconocida.
Según el propio Alessandro Scarlatti, la expresión es el más importante
de los recursos interpretativos, la música debe estar al servicio de la
palabra y debe ser interpretada con los debidos cuidados o
intensificarla con la pasión. Junto a esto, debe entenderse la prolífica
idea que ofrece en el barroco la simbología, no sólo ésta se halla en la
palabra, en la retórica, en la música o en el rico vestuario. Se halla además en las elegantes decoraciones de las piezas musicales
vocales escenificadas de la época y es que, el jardín en el barroco
resulta esencial, pues es sinónimo del amor furtivo, de lo prohibido,
del encanto, de la gracia y del espacio donde los amantes son felices;
idea que se venía transmitiendo con gran fuerza desde la idealista y
poderosa Accademia romana della Arcadia.
La acción tiene lugar en el delicioso jardín del Amor. El dios niño,
más poderoso y caprichoso que todos los dioses juntos, se empeña en
jugar con el semidios Adonis y con la diosa Venus. Estos se aman y se
buscan desesperadamente dentro del jardín; situación que aprovecha el
pillo Cupido para divertirse mientras los amantes lloran el uno por el
otro. Finalmente, Amor hace que Venus y Adonis puedan verse dando así
lugar al más dulce reencuentro.
El concierto se desarrolló durante una hora y media de duración y en
él, los asistentes pudieron deleitarse con este stilo musical. El
ensemble Di Giove hizo disfrutar al público asistente con una fusión de
música instrumental barroca y ópera por parte de los músicos ataviados
con trajes de la citada época. Violines, Violoncello, Violone, Fagot,
flautas de pico y clave fueron los instrumentos que pusieron música a
esta velada mágica.
