La regidora manilveña, Antonia Muñoz, acompañada por el concejal de Infraestructura y Obras, Mario Jiménez y el Párroco municipal, visitaron ayer las instalaciones del cementerio antiguo para comprobar in situ el derrumbe de uno de los muros días atrás.
Los responsables municipales ya han solicitado un informe técnico para valorar los daños ocasionados y su inmediata reparación para evitar cualquier tipo de peligrosidad para el ciudadano.
Como consecuencia de las lluvias y las inclemencias meteorológicas en general, este muro se ha caído, y aunque no es un rincón muy transitado dentro del cementerio, se va a proceder a dejarlo en perfectas condiciones para que después comiencen las obras de reparación y acondicionamiento. Cabe recordar que el cementerio es parroquial y por lo tanto, la competencia es del Obispado, pero dada la buena sintonía y la predisposición que siempre ha habido por parte del Ayuntamiento de Manilva en apoyarles y servirles en todo lo posible, se va a proceder a estos trabajos básicos.
A partir de ahora se estará en contacto directo con el obispado para valorar los daños y buscar la mejor solución.
La primera edil manilveña manifestaba ante todo la tranquilidad de que este derrumbe no ha supuesto daño alguno a ningún vecino y como viene siendo habitual, el consistorio se pone a disposición del Obispado para cualquier cosa que se pueda hacer.
