Mario Jiménez, alcalde de Manilva, y los ediles de Infraestructura y Obras y Educación, Antonio Barragán y Diego Urieta, respectivamente se han personado en el colegio público Pablo Picasso en Manilva para comprobar el estado de las obras que se están acometiendo.
Se trata de la colocación de 270 metros cuadrados de caucho proyectado en varios colores y con figuras geométricas tanto en la entrada del patio como en uno de sus laterales.
Con un presupuesto de 14.000 euros, esta partida tiene un objetivo claro, además de mejorar las instalaciones del centro educativo, como se viene haciendo con todos los del término, garantizar la seguridad de los pequeños ya que este material amortigua las posibles caídas.
Los responsables municipales han podido comprobar cómo prácticamente están finalizadas estas obras, por lo que en varios días podrá ser disfrutada por los alumnos, cuya zona de juegos mejorará notablemente.
